Una vez que realizamos la toma fotográfica, comienza el proceso en el laboratorio de revelado para que nuestra foto quede fijada en el papel.
El laboratorio debe ser un lugar libre de polvo, donde todos los útiles y herramientas están debidamente identificados como así también los envases que contienen los químicos que se usarán.
NORMAS DE SEGURIDAD
- Los materiales que se usan en el laboratorio deben ser manipulados por un ADULTO responsable e idóneo.
- Todos los químicos vienen con instructivos para su preparación, leerlos muy atentamente antes de interactuar con el producto.
- Tomar los cuidados necesarios para proteger la piel y los ojos (usar guantes y antiparras).
- Tener en cuenta la fecha de vencimiento de los productos.
- Los envases deben estar debidamente identificados (fecha de preparación, tipo de dilución, etc.) y puestos fuera del alcance de los niños.
El proceso de revelado lo podemos dividir en 5 etapas
a) Con LUZ ROJA de seguridad
1- Revelado:
El primer baño al cual sometemos nuestra toma fotográfica, se llama revelado. Es aquí donde va a aparecer la imagen.
El compuesto químico del revelador oxida los nitratos de plata que recibieron luz en la toma.
Tiempo estimado: hasta que aparezca la imagen
2- Baño de paro:
Es un baño ácido que detiene el proceso de revelado. Se puede sustituir con agua solamente.
Tiempo estimado: no más de 10 segundos
3- Fijado:
Los haluros de plata que no recibieron luz en la toma fotográfica (y que siguen estando en el papel fotográfico) y que por consiguiente no se oxidaron en el baño revelador, se van con el fijado.
Tiempo estimado: 3 minutos aproximadamente
a) Con LUZ BLANCA
4- Lavado:
A partir de esta etapa, podemos encender la luz y admirar nuestras fotografías. El lavado permite que todos los restos de químicos desaparezcan. Es muy importante ya que, de quedar algún resto de fijador o revelador, luego de dos o tres meses pueden aparecer algunas manchas imposibles de sacar.
Tiempo estimado: 30 minutos, dejando correr el agua, como mínimo.
5- Secado y Archivado
Si no estamos apurados, podemos dejar las fotos paradas en algún lugar del baño para que se escurran solas o bien secarlas con un secador de pelo bien alejado.
Una vez secas, es importante archivarlas en un lugar seco, en lo posible resguardadas de la luz y de fácil acceso para usarlas posteriormente.
Por cada fotografía se recomienda aclarar lugar y fecha de la toma, condiciones de luz, nombre de la cámara fotográfica, etc.